En Tokio, el catedrático Akifumi Uchida leyó con lupa y particular agudeza un fragmento de “Elsa” de Felisberto Hernández, pero no le encontró sentido. Buscó en todas las ediciones que pudo consultar y en todas aparecía de la misma manera. Entonces nos escribió para dilucidar su duda.
“Elsa” es un pasaje de La envenenada, obra editada por el propio autor en 1931, una de sus primeras y casi olvidadas creaciones, reeditada por Arca recién en 1969, póstumamente.
El profesor Uchida nos dice que tiene la duda de que la frase “y él por no dar su brazo a torcer no me da ese gusto y la cosa ocurre;” no sea en realidad: “y él por no dar su brazo a torcer no me da ese gusto y la cosa ‘NO’ ocurre;” porque, bien nos aclara, “para que el narrador ‘yo’ triunfe al final, creo que necesitaría este ‘no’, por lo menos, lógicamente.”
¿Habrá querido Felisberto crear-nos esta confusión? ¿Ha sido un recurso para dejar al lector perplejo? ¿Simplemente se olvidó de ese “no”? ¿O habrá sido otra corrección de los “agudos” críticos que tanto lo hostigaron?
Buscamos en las ediciones donSde La envenenada está publicada y confirmamos que en TODAS, la frase aparece sin el “no”.
Finalmente, consultamos la primera edición de 1931 y nos encontramos con la gran sorpresa de que la sospecha de Uchida se confirmaba, de que Felisberto había escrito lo que ciertamente había querido escribir: ese elusivo “no” estaba allí.
La frase, como se puede ver en la imagen adjunta, se lee correctamente: